A Kojsko a menudo se la conoce como «la Toscana de Eslovenia» por sus colinas cubiertas de viñedos y sus bodegas familiares. Ese es precisamente el paisaje que rodea a
Pri Marjotu, un alojamiento acogedor ligado al vino, donde la tradición y la hospitalidad van de la mano.
Las habitaciones son sencillas y cómodas, y tienen vistas a los viñedos: un lugar privilegiado para contemplar la región vinícola. Lo que hace especial la estancia es el trato cercano. La familia recibe a sus huéspedes como a viejos amigos, sirve sus propios vinos y comparte historias mientras prepara platos caseros abundantes.
Desde aquí puedes recorrer las rutas del vino de Goriška Brda, visitar los pueblos vecinos o simplemente quedarte en la terraza con una copa de Rebula mientras las colinas se tiñen de luz al atardecer. ¡Nos encanta!
8.7 fabulous
Precio desde:
$ 101 / noche