El vino griego vive un notable renacimiento desde hace unos años, y no hay mejor lugar para descubrirlo que
Kinsterna Hotel. Esta mansión, restaurada con esmero, se alza en una histórica finca bizantina cerca de Monemvasia, rodeada de viñedos, olivares y huertos de cítricos que dan cuenta de siglos de tradición agrícola.
Las habitaciones y suites combinan muros de piedra, techos abovedados y detalles antiguos con las comodidades actuales, en un ambiente de elegancia atemporal. Se pueden probar los vinos elaborados en la finca -incluidas variedades poco comunes como Monemvasia y Kydonitsa-, pasear por el viñedo en producción o relajarse junto a la piscina alimentada por un manantial. Todo ello, con magníficas vistas al mar y a la ciudad medieval, a lo lejos. Un lugar para disfrutar de una estancia tranquila, memorable y auténtica entre los paisajes rurales de Grecia.
9.6 exceptional
Precio desde:
$ 297 / noche