Puede que las Azores sean unas islas pequeñas en medio del Atlántico, pero allí se producen algunos de los vinos más singulares de Portugal. Las vides crecen en suelos volcánicos y, a menudo, las protegen del viento salino del océano muros de piedra. El resultado son vinos blancos frescos y minerales, distintos de los de cualquier otro lugar. Alojarse en un hotel con bodega aquí permite probar vinos marcados por el mar, la lava y el cielo, y
Wine House by Ponta Negra es uno de los mejores lugares para hacerlo.
Este alojamiento boutique está en pleno viñedo, en la isla de Pico, donde los paisajes de muros de basalto negro protegidos por la UNESCO descienden hasta el océano. Wine House combina la tradición rústica con comodidades modernas: arquitectura de piedra volcánica, interiores con estilo y ventanas que enmarcan el inmenso Atlántico. Se pueden degustar vinos elaborados allí mismo, recorrer las viñas a pocos pasos de la habitación y disfrutar de platos preparados con ingredientes frescos de la isla, acompañados de los singulares blancos de Pico.
La vida entre viñedos, en medio del océano, en su máxima expresión.
9.4 superb
Precio desde:
$ 87 / noche