Una cálida tarde de verano llegamos a
Relais Castello di Razzano sin tener muy claro qué esperar. Durante nuestro viaje por Italia nos habíamos alojado en varios hoteles, pero ninguno nos dejaría una impresión tan profunda como este. Todo -desde la atención excepcional del personal hasta las experiencias únicas- superó con creces nuestras expectativas. Nuestra amplísima suite de dos habitaciones era muy cómoda y se abría a un mar de viñedos que se extendía hasta donde alcanzaba la vista, de izquierda a derecha.
Pasábamos casi todos los días junto a la fantástica piscina. Los niños chapoteaban durante horas y nosotros podíamos acercarnos fácilmente al «Ciabot» de al lado para servirnos otra copa de vino.
Por las noches, cenábamos en el restaurante del hotel, donde cada comida era una auténtica lección de sabores del Piamonte. Pero lo más singular era el museo del vino: una fascinante visita histórica por los sótanos y la bodega del hotel, que terminaba con una cata en la que podíamos elegir entre 20 vinos. El precio era tan razonable que parecía una ganga. Nos conquistaron sus espumosos; ojalá hubiéramos tenido las maletas más grandes para llevarnos más botellas a casa.
9.6 exceptional
Precio desde:
$ 204 / noche