Pasamos unos días en Black Estate B & B, un alojamiento solo para adultos que nos pareció todo un tesoro local. Situado junto a las viñas de Central Otago, este encantador B&B combina el confort de un hotel boutique con la hospitalidad cercana y sincera de Nueva Zelanda.
Nuestra habitación era luminosa y acogedora, con vistas a los viñedos y detalles modernos que invitaban a relajarse, sin resultar recargados. Las mañanas empezaban con un desayuno casero y abundante; después, disfrutábamos de catas privadas de su Pinot Noir artesanal en la acogedora bodega.
Por las tardes, nos gustaba pasar un rato tranquilo en la terraza, copa en mano, mientras el sol se ponía sobre las viñas. El trato cálido y personal, junto con una auténtica pasión por el vino, hizo que alojarnos en Black Estate se pareciera más a pasar unos días en la preciosa casa de unos amigos que en un hotel convencional. Una estancia de lo más auténtica a la que volveríamos encantados.
9.2 superb
Precio desde:
$ 220 / noche