Rodeado de viñedos propios y enclavado en una aldea medieval,
Borgo San Felice se ha ganado a pulso su reputación como uno de los refugios vinícolas más atractivos de la Toscana. Su bodega produce un célebre Chianti Classico, y las visitas recorren antiguas cavas hasta llegar a salas de barricas bañadas por el sol.
Sus más de 60 habitaciones y suites se reparten por edificios de piedra originales; no hay dos iguales y todas tienen mucho carácter. Para el bienestar, cuenta con un spa que ofrece tratamientos con mosto de uva y una piscina exterior climatizada con vistas a los viñedos.
Nuestra estancia tuvo algo de película: copas al atardecer junto a la piscina, divertidas clases de cocina en el huerto y botellas y botellas de Vigorello mientras caía la noche sobre las colinas del Chianti. Ya estamos deseando volver.
9.5 exceptional
Precio desde:
$ 1,445 / noche