Lo mejor de alojarse en
Stella Vineyard es que permite disfrutar de dos facetas de Kefalonia a la vez. Está el mar, la luz sobre los acantilados y ese aire despreocupado de la isla, pero también una pequeña experiencia de agroturismo: las viñas están en la propia finca y se puede descubrir cómo se elaboran sus vinos. Para el blanco cultivan Chardonnay; para el tinto, Cabernet Sauvignon y la variedad griega Mavrodafni. Una propuesta bastante más interesante que una estancia de playa convencional.
También nos gusta que aquí se pueda participar de verdad. Los huéspedes están invitados a sumarse a la vendimia, observar el prensado de la uva e incluso volver en noviembre para recoger aceitunas. Más que un hotel con viñedo, es una forma tranquila y gratificante de acercarse al ritmo de la isla. ¡Reserva ya!
10.0 exceptional