En lo alto de las laderas de viñedos de Naramata Bench, en el valle de Okanagan,
D’Angelo Winery Farm House parece el refugio rústico con el que alguien soñaría. Sobre todo si ese sueño incluye vistas al lago y vino de grifo…
Al llegar, nos recibieron con una botella de cortesía, y Steph, quien nos hizo sentir como viejos amigos, compartió recomendaciones para descubrir buenos vinos y nos brindó una cálida bienvenida.
Cada mañana nos despertábamos en una terraza privada, con vistas panorámicas al lago Okanagan y hileras de viñas que se perdían en el horizonte.
También hay una agradable piscina que parece flotar sobre el valle, una pista de bochas para echar una partida sin demasiada formalidad e incluso un food truck que prepara excelentes paninis italianos, perfectos para almorzar entre degustaciones.
La ubicación es inmejorable: en pleno viñedo, a unos pasos de bodegas, senderos junto al lago y la ruta ciclista KVR. Volveríamos sin pensarlo.
8.2 very good