La historia del vino en Canadá quizá no se remonte a siglos atrás, pero
Magnetic Hill Winery demuestra lo apasionante que ya puede ser. En una ladera cerca de Moncton, esta casa de campo de 1867, restaurada con mucho cuidado, combina vistas a los viñedos, elegancia sin ostentación y un marcado sentido del lugar.
La bienvenida es uno de esos detalles que se recuerdan. Encontrar en la habitación una botella fría de vino blanco de la finca marcó el tono desde el primer momento: cálido, atento y muy personal. Las habitaciones combinan elementos de época con comodidades modernas, como chimeneas, baños impecables y ventanas con vistas a las viñas.
Pero, en nuestra opinión, lo mejor es la bodega, a solo unos pasos de la habitación: así, el vino se integra de forma natural en la estancia. Las catas incluyen tanto vinos tradicionales como vinos de frutas, una propuesta algo distinta a la de regiones con más tradición. Uno de nuestros momentos favoritos fue sentarnos en la terraza con una tabla de embutidos y una copa de vino de la finca, con el viñedo delante y Moncton a nuestros pies.
9.0 superb
Precio desde:
$ 159 / noche