No esperábamos que una estancia en una bodega de las colinas de Sakar, en Bulgaria, pudiera ser tan especial, pero
Zaara Estate Winery Hotel & SPA nos conquistó enseguida. Las laderas cubiertas de viñas, los jardines tranquilos y la cálida bienvenida marcan el tono. Nuestra habitación era amplia, impecable y tenía unas vistas para quedarse un buen rato contemplándolas.
Los días transcurrían entre catas -tintos galardonados, blancos frescos e incluso un vino de frambuesa sorprendentemente bueno- y comidas sin prisa acompañadas de botellas de la finca. El pequeño spa, con piscina cubierta, sauna y sala de sal, era perfecto después de pasear entre las viñas.
Es un lugar elegante, pero sin pretensiones: de esos donde uno llega como huésped y se marcha sintiéndose amigo.
9.0 superb
Precio desde:
$ 113 / noche